Posteado por: Benjamin | 12 febrero, 2011

Vietnam y la mecánica cuántica

Lo que siempre ha atraído más mi interés de lo poco que sé de física es el apartado de la mecánica cuántica, es decir, cómo funcionan las cosas a niveles subatómicos. Lo más increíble del asunto es que los físicos se han dado cuenta de que las leyes que rigen ese submundo son totalmente diferentes de las que gobiernan nuestra vida diaria y el dominio de las cosas ‘grandes’. De hecho, ambas maneras de ver la realidad son absolutamente antagónicas. Por lo tanto, las cosas que se observan gracias a los superaceleradores de partículas suenan como auténticos disparates irrealizables carentes de lógica para nuestras estrechas mentes acostumbradas a que uno más uno sea siempre dos. Desde el prisma de la mecánica cuántica una misma partícula puede estar en varios sitios a la vez o atravesar superficies, no paran de chocar entre ellas y desintegrarse para luego volverse a materializar convertidas en cosas totalmente diferentes, el moco que te acabas de sacar ha viajado cientos de miles de millones de años luz por el Universo adelante durante el intervalo que va desde que metes el dedo en la nariz hasta que lo muestras orgulloso en la punta de éste, nunca sabes realmente dónde se encuentra una cosa e, incluso, las películas de Martin Lawrence han sido galardonadas con múltiples premios de la Academia en este rango de la realidad. Inmersos en semejante dislate, sólo podemos hablar de la probabilidad de que un suceso ocurra, significando ésto que, en teoría, todo puede pasar (evidentemente, habrá unos sucesos estadísticamente más probables que otros). Pues bien, eminencias de la ingeniería y la física teórica, dejen de construir colisionadores de hadrones de presupuesto faraónico, ya que he encontrado el escenario ideal para sus investigaciones: Vietnam. Además, sale por unas pocas perras.


Puede que esté escribiendo esta sarta de paridas sencillamente porque el calor sofocante y el grado de humedad me han hervido las pocas neuronas que me quedaban, pero, sinceramente, no puedo evitar sentirme como un abrumado electrón (con una protonita a mi lado) dando tumbos, drifting and spinning, nadando en la corriente de locura que es este país, con el famoso Tet (año nuevo lunar) actuando como Principio de Incertidumbre, siendo las listas de precios, por ejemplo, la realización material de la Teoría del Caos.


Todo puede pasar en Vietnam: los peatones toman las calzadas y las motos invaden las aceras; cruzar la calle por primera vez se asemeja a atravesar el trance por el que pasó Indy en la tercera de las pruebas en su camino hacia el Grial (sólo aquél que conserve la fe en el camino de Dios pasará); postes de tendido eléctrico soportando más peso que Carmen de Mairena en maquillaje; ser testigo de la multiplicación de los panes y los peces al racionar la comida de tres personas para treinta comensales; que te traigan una Hamburguesa Barbacoa sin rastro alguno de salsa barbacoa; ir cocinando tu sopa de fideos matutina con una mano mientras con la otra mantienes recta la dirección de la moto (vehículo en el que, desafiando toda ley física referente a los cuerpos sólidos, pueden ser transportados simultáneamente cinco individuos de edad adulta); que el precio de las cosas fluctúen hasta en un cien por cien entre un puesto de comida y otro situado a veinte pasos de distancia; mujeres haciendo malabares paseando con torres de libros que les sacan cinco cabezas intentando encalomarte algún ejemplar de lo último de César Vidal (¡horror!); escuchar Born In The USA a todo trapo en el pub de moda en Saigón; ratas persiguiendo a gatos; poner a prueba la lubricación de tus rótulas comiendo con ellas pegadas al mentón sentado en las minúsculas banquetas de cualquiera de los puestos callejeros; darte cuenta de que las espirales de incienso no son otra cosa que la descripción de las trayectorias orbitales de los electrones alrededor del núcleo; toparte con una esteticista local capaz de realizar depilaciones integrales en menos de lo que tardas en pronunciar Ho Chi Minh (¡con cera tibia!); quedarte con cara de gilipollas durante el día de ‘todo gratis excepto para extranjeros’ (para los vietnamitas no debemos tener suficientes quarks de encanto); enzarzarte durante media hora en una batalla de ¡que sí!, ¡que no! con el conductor que no te permite sentarte donde te salga del nardo en el autobús que sale con cuatro horas de retraso (desde el que, a su vez, te han transferido de otros cinco buses anteriormente) porque tiene preferencia el vietnamita que se subirá más adelante y que habrá pagado veinte veces menos que tú por el mismo trayecto; poner a tu perro un traje con 35 grados a la sombra… y un largo etcétera. Muchas de estas vicisitudes son experiencias tremendamente enriquecedoras; algunas no hacen otra cosa que recordarte que lo que le pasa a Bruce Banner le puede pasar a cualquiera.
En fin, no me resultaría extraño encontrarme por el barrio antiguo de Hanoi con mi antipartícula y, tras darnos un apretón de manos, evaporarnos ambos como un pedo en el viento para luego rematerializarnos transformados en una versión mejorada de nosotros mismos, como aquella vez – también en Vietnam – que vimos  a una simple carpa convertirse en Dragón.

Y eso que la India todavía está en el horizonte.

PD: Sé que después de esto, Marichi y algunos de vosotros querréis matarme. Tened piedad.


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Responses

  1. Hola, Ho Chi Mon!
    Después de este post he decidido entrar en tu habitación y quemar esos libros de caballerías que has estado leyendo todos estos años y que han hecho que se te vaya la olla…jaja
    Los que más han ardido son el de Stephen Hawking (Hopkins en España) y los “Diálogos” de Platón, aunque la “Dictadura Totalitaria” no les va a la zaga.
    Así que, cuando vuelvas a casa, no busques la estantería, porque en su lugar sólo encontrarás una tapia de ladrillos.
    ¿De verdad sonó el Born in the USA en un pub de Saigón?No me lo creo…
    Venga, un beso a los dos.
    Seguimos en contacto.

    • Jajaja! Todo será en vano, Mon: ahora me estoy leyendo uno del Krishnamurti que no le va a la zaga a ‘Antología del pensamiento de Carlos Jesús’.
      Lo de BITUSA va totalmente en serio, de hecho, la pinchan varias veces al día y los vietnamitas lo dan todo en el estribillo; supongo de ‘Rambo’ todavía no lo tienen muy interiorizado, pero todo se andará…

      Un abrazo muy fuerte para ti y para Sandra.

  2. Hola Chi Minh.
    Tengo la impresion de que el universo de las partículas subatomicas aplicado a Vietman, segun lo que cuentas se cumple en terminos de la mecanica estadistica al 99,99 %.
    Hace poco volvia ver la peli El cazador de Michael Cimino protagonizada por Robert De Niro, Meryl Streep, Christopher Walken, John Savage, George Dzundza, John Cazale, … que describe como tu el ambiente irrespirable y sofocante en este caso de los bajos fondos de Saigon antes y despues de terminar la guerra.
    A darse muchas duchas (sin que el agua vaya al estomago) y el Mekong mejor verlo desde la orilla.
    Me encanta tu conocimiento teorico de la mecanica cuantica. Los electrones de las orbitas externas son facilmente convencidos (ceden trocitos de energia,quantum ) por otros atomos para que estos se sientan mas estables y felices.
    Y todo eso … ¡¡en Vietnam!!
    Un abrazo muy fuerte a Minh Max Plank. Y otro a Maru Ichi.

    • Nosotros también estamos revisitando clásicos que tratan sobre el país en el que estamos en cada momento, y se ve todo desde otra óptica (para no dejar el tema de la física).

      Gracias por todos tus aportes y postales digitales que nos alegran el día, padre.
      Muchos besos y toneladas de amor para todos.

  3. Grandísimo post! Se ve por las fotos que lo que has redactado no es producto de una dosis excesiva de opio vietnamita; eso sí, espero que este país tenga más cosas que ofrecer que extravagancias propias de una viñeta de Mortadelo y Filemón.

    • Tú sí que tienes que estar bajo los efectos de algún psicotrópico para seguir leyéndonos puntualmente. Con lo de Mortadelo y Filemón lo has clavado, todavía estoy esperando ver algún burro en motocicleta. Gracias por estar ahí y ole por palos30.

  4. VIVA VIETNAM
    viva el caos, cajoendiola
    Vivan los postes agobiados, los motoristas suicidas
    Cojones, tanto primer mundo, tanto orden, tanto respeto, tanta puta ley antitabaco, tanta ley sinde, tanta brasa.
    DISFRUTAD vos que podeis, que ya votareis de menos todo ello-
    Por cierto y hablando de votar: hay elecciones municipales, espero que voteis por correo.

    • Di que sí, María. A veces lo espontáneo de las cosas son la sal de la vida y dejarte llevar es toda una experiencia. Con el tema de las leyes, nos han contado que en la India está prohibido fumar por la calle, pero en cambio todo Dios se pone a jiñar en la acera. El mundo al revés.

      Un bico muy fuerte!

  5. Joer!
    Llevo un tiempo sin leer el blog y me encuentro con esto, así de repente…despues de las primeras líneas decidí que voy a dejarlo para cuando llegue a casa, porque si no quien se pone a currar despues de leer esto…lo único que me preocupa es que dejé el alcohol (ramadán particular) y por lo que llevo leido tengo miedo de darme a la bebida del ruque mental que me puede entrar.
    Lo dicho, lo dejo para cuando haya más calma, que lo mínimo que os mereceis es una lectura lenta y reposada. Por cierto, mi hermana volvió de Vietnam hace dos semanas y apenas me contó nada, menos mal que estais vosotros.
    Un abrazo, chavales.

    • Jaja, me lo tomaré como el regreso del bloguero pródigo. No te preocupes, puedes tomartelo con toda la calma del mundo (como se toman las cosas por aquí). No vamos a echar el cierre y esto siempre es mucho más valioso gracias a tus aportes. No queremos perder el pulso de La Coruña, y tú eres un embajador insuperable, así que cuenta lo que se cuece por ahí! 🙂

      Un abrazo y mil gracias, Raúl.

  6. que por qué escribo este comentario a día 18 de Febrero?Pues porque no sabía que decir tras leer tu post-cuántico.Sólo se me ocurre Cuanticas ganas tengo de verte,hermanico!!Creo que el calor extremo y la humedad que respirais esté haciendo mella en tu cabecita.Porfa,céntrate y vuelve a tu estado normal,no nos dés estos sustos.Entre Iñaki y yo hemos hecho una buena fogata con todos los libros de esos autores que cita tu hermano mayor.
    Un besiño desde el frío febrero.
    pd:Marki se calienta las manos con vuestros calientamanos.Vaya descubrimiento!!Y ya sabe escribir su nombre.En carnavales va de Johny Winter(con peluca blanca y sombrero vaquero,como debe ser).
    Hasta la próxima.

    • Johny Winter!! Con peluca rubia y sombrero de vaquero?? Jajaja. Fotos ya. Para el tema de los tatuajes podéis llenarlo de saliva y cubrirlo con calcomanías de los paquetes de chetos.

      Dale mil besos al pequerrecho de nuestra parte.

      Os echo de menos!

  7. Hola Marichi Ya e visto Las fotos impresionantes .Bueno Queria saver si todo es taba bien . Y Bueno MARICHI y BENJAMIN. bueno me voy a presentar Me llamo EDEN. Tego 7 AÑOS y tengo Tres hermanos Martin ,German yEden.


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